EL FUNCIONAMIENTO DEL PIÉ

¿Cómo funciona el pié humano? Esta pregunta nos la hemos hecho alguna vez en nuestra vida y es que para un estudiante de salud (médico, fisioterapeuta, podólogo…) comprender la estructura y funcionamiento del pié es una tarea compleja y costosa y para ello os traemos un resumen traducido de un artículo que estudia el movimiento del pie humano en 100 individuos libres de dolor en un rango de 18 a 45 años.

Debido a la complejidad y densidad del artículo el resumen será en frases y os dejaremos un link de libre acceso para leer el orginal.

Resumen:

  • Los segmentos de parte delantera media y lateral del pie junto con los segmentos del calcáneo se mantiene en flexión dorsal hasta aproximadamente 45% del ciclo de la marcha.
  • Hubo un mayor movimiento proximal (calcáneo-tibia) y distal (medial / lateral del antepié-media del pie), en comparación con las articulaciones del pie central (astragalo-navicular, calcáneo-cuboides). Podría igualmente reflejar el hecho de que los huesos más distales y proximales están más cerca de los puntos de aplicación de la fuerza (cercano al calcáneo y a las cabezas de los metatarsianos) y movimiento de las articulaciones tienden a ocurrir más cerca del punto de aplicación de la fuerza.
  • Los tipos de pie “pronación” y “supinación” asociados, son términos populares usados ​​para simplificar los movimientos combinados de los múltiples articulaciones de traseros, medio y antepié los huesos. Sin embargo, las mediciones revelan que las articulaciones son capaces de combinaciones complejas en todos los planos y, rara vez son limitados a los patrones de pronación y supinación.
  • En la fase de balanceo hay principalmente una dorsiflexión (excepto para el hallux), eversión y abducción, especialmente en las articulaciones de la parte media del pie (tanto medial como lateral). Estos movimientos que no portaban peso son el resultado de interacciones complejas entre las fuerzas musculares activas (por ejemplo, la acción concéntrica del tibial anterior y los músculos extensores largos de los dedos) y las fuerzas elásticas pasivas, por ejemplo, la flexión plantar del dedo gordo después de la punta del pie, debido a la energía elástica almacenada en la fascia plantar y el flexor largo del dedo del pie del músculo. Estas fuerzas pasivas y activas pueden ser antagónicas por lo que un preciso y rápido control de las fuerzas activas es un requisito previo para el correcto posicionamiento del pie durante la oscilación (para evitar golpear la otra pierna y el suelo) y para preparar un apropiado y seguro contacto con el suelo en la siguiente etapa. Los déficits en este control, debido a la neuropatía o la fatiga por ejemplo, pueden ser un factor que influye en los resbalones y los esguinces de tobillo laterales que se producen en los primeros milisegundos de contacto con el suelo.

Texto entero: http://www.jfootankleres.com/content/7/1/51

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