READAPTACIÓN DEPORTIVA BASADA EN PILATES

La readaptación basada en en el Pilates es cada vez más habitual en equipos de fútbol, basket u otras disciplinas deportivas. El método Pilates es un de los más completos en la actualidad. Es una integración armónica de acondicionamiento físico y control consciente sobre la corporalidad y el movimiento.

La base del movimiento normal, sin dolor, que permita todos los rangos de movilidad y el uso de toda la capacidad funcional del sistema músculo-esquelético, está en la correcta alineación postural, la estabilidad del sistema osteo-articular, el balance y tonicidad del aparato muscular, y un eficiente mecanismo de control neurológico denominado control motor.

De acuerdo al modelo propuesto por Panjabi (Yale University) el sistema de estabilización de las articulaciones de nuestro cuerpo posee tres componentes básicos: una parte activa (muscular); una parte pasiva (osteo-ligamentosa) y una parte controladora (a cargo del Sistema Nervioso Central).

Cualquier problema que afecte en forma aislada o simultáneamente a una o a varias partes de este sistema, conduce inequívocamente a la inestabilidad articular y a la pérdida de la relación normal entre las estructuras anatómicas de una articulación o segmento corporal móvil. Esta situación determinará la aparición de tensiones musculares y ligamentosas asociadas a una pérdida de la relación de cargas en las superficies articulares, lo que se traducirá en malestar, dolor, limitación funcional, y cambios anatómicos de las estructuras involucradas (Choi BKL, et al; 2010). Por ejemplo, la artrosis temprana, las discopatías en la columna vertebral, las tendinopatías crónicas, etc. son favorecidas o provocadas por el desequilibrio.

El tipo de reeducación motriz al que se orienta este modelo de readaptación basado en el control motor, está fundamentado en el desarrollo de fuerza, elasticidad y tonicidad muscular, sin acortamientos ni tensiones en los músculos, con cero impacto, es decir, sin golpes o movimientos bruscos, como ocurre por ejemplo en ejercicios con saltos (step, trote, etc.)

El desarrollo de fuerza, tonicidad y flexibilidad sin tensión se basa en el control consciente del movimiento, la fuerza y la postura (control motor) con el uso intensivo del trabajo muscular excéntrico. En este tipo de trabajo o contracción muscular, el músculo hace fuerza en su estado de elongación, es decir, estirado (al contrario que en un ejercicio de pesas tradicional). Este crecimiento del músculo en longitud, no solo le permite ganar fuerza y resistencia, sino también, disminuye la tensión sobre los tendones y disminuye la presión ejercida entre los huesos de una articulación y sus estructuras de sostén (ligamentos, cápsulas articulares, cartílagos), siendo de vital importancia en la prevención de lesiones en las fibras musculares: contracturas, microrroturas y roturas(Goldman EF, Jones DE; 2010). El trabajo muscular excéntrico se logra, en el método Pilates, gracias al alto nivel de concentración y control sobre los movimientos que exige la correcta ejecución de los ejercicios.

El principal objetivo de la aplicación del método Pilates en readaptación de problemas músculo-esqueléticos es lograr la alineación corporal, la tonicidad eficiente de la musculatura, el control motor y el movimiento funcional sin dolor.

La progresiva estabilización de las articulaciones, así como normalizar hasta donde sea posible la relación de las estructuras articulares entre sí es uno de los pilares de la readaptación basada en el método Pilates.

Los movimientos y ejercicios se realizan en forma armónica y sincrónica con un importante trabajo de respiración, para lo cual también es fundamental un alto grado de concentración. La participación de la respiración, controlada a voluntad en forma consciente, en el movimiento y la fuerza muscular favorece niveles óptimos de oxigenación en los músculos, y además ayuda al control consciente del músculo transverso del abdomen, perteneciente al CORE abdominal.

Cualquier esquema de rehabilitación basado en este método, comienza por el trabajo de estabilización y fortalecimiento del CORE abdominal y desde ahí se va abordando la estabilidad, alineación y fortalecimiento de los otros segmentos corporales, lográndose finalmente la corrección postural y la estabilidad del sistema músculo-esquelético en su totalidad.

El objetivo del movimiento funcional sin dolor se alcanza cuando hemos sido capaces de incorporar a nuestro repertorio inconsciente nuevos patrones de movimiento y postura, más naturales y más eficientes, con articulaciones estables y alineadas con musculatura fuerte, tónica, flexible y equilibrada.

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