SÍNDROME DEL CORREDOR O TENDINOSIS DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL

El síndrome de fricción de la cintilla iliotibial  es una lesión por sobreuso de los tejidos blandos del muslo, en la cara externa de la rodilla (es la porción tendinosa del Músculo Tensor de la Fascia Lata). Es una de las principales causas de dolor lateral de rodilla en los corredores y ciclistas.La banda es crucial para la estabilización de la rodilla en la marcha, desplazándose desde la parte posterior del fémur a la parte anterior durante la marcha. El rozamiento continuo de la banda sobre el epicóndilo lateral femoral con la flexión y extensión repetida de la rodilla durante la carrera puede desencadenar una respuesta inflamatoria en la región, causante de un dolor intenso y a veces incapacitante. Ocasionalmente, la banda iliotibial sufre esto mismo en su origen proximal y causa dolor referido de la cadera. (Ellis R, Hing W, Reid D; 2007)

 

Programa de Tratamiento

La fisioterapia es uno de los pilares del tratamiento de este síndrome, además de reducir la inflamación e irritación, también puede modificar y corregir el origen de la lesión y además es capaz de readaptar de manera adecuada al paciente para evitar posibles recaídas o recidivas.

Es importante el uso superficial de calor y de estiramientos antes del ejercicio, y el uso de hielo después de la actividad. El calor debe aplicarse antes y durante el estiramiento durante al menos 5-10 minutos, el hielo y los tratamientos deben ser empleados con un paquete de frío aplicado a la zona durante 10-15 minutos o un masaje de hielo, lo que supone el roce de hielo sobre la región inflamada durante 3 -5 Minutos o hasta que el área esté adormecida.

Además de la crioterapia, el tratamiento de fisioterapia en la fase aguda o reactiva puede incluir ultrasonoterapia u otros medios analgésicos como el TENS.

El fisioterapeuta o el médico especialista pueden asesorar al atleta para  modificar su programa de entrenamiento a fin de que la terapia actúe más rápido y se vean antes los resultados. La carrera y el ciclismo deben reducirse para evitar el estrés a la banda iliotibial. (Denton J, et al; 2005)

Se debe tener en cuenta lo siguiente

Corredores.

Usar calzado adecuado también es muy importante en los individuos con síndrome de la banda iliotibial. Se debe inspeccionar los  zapatos de correr para ver el desgaste desigual o excesivo.

Evaluar e identificar los factores anatómicos, que pueden contribuir a un síndrome de la banda iliotibial. Si hay discrepancia de la longitud de las piernas, se puede considerar la prescripción de un alza en el talón. Muchos corredores tienen una tendencia hacia la pronación o la supinación del pie. Si se diera el caso podría prescribirse una ortesis adecuada para su problema.

Los corredores deben evitar correr en superficies inclinadas.

Ciclistas

A menudo los ciclistas diagnosticados de síndrome de la banda iliotibial tienen sus abrazaderas colocadas en rotación interna. Esta posición aumenta la tensión en la banda iliotibial. Para eliminar esta tensión, las abrazaderas se deben ajustar para conseguir un alineamiento anatómico o en rotación externa para reducir el estiramiento en la banda iliotibial. Si el ciclista lleva unos pedales fijos, a menudo puede ser beneficioso un cambio a pedales flotantes.

Evaluar posición del sillín. Un sillín demasiado alto debe ser ajustado de modo que cuando el pie este en la parte más baja, la rodilla debe tener una flexión de 30-35°. Considerar el de reducir la tensión en la banda iliotibial ensanchando la postura de la bici del ciclista y mejorando la alineación de la cadera y del pie. Esta corrección puede ser lograda colocando espaciadores entre el pedal y el brazo del pedal.

Dado que algunos casos de síndrome de la banda iliotibial son causados por exceso de tensión, el fisioterapeuta puede ayudar a incorporar las técnicas de estiramiento y fortalecimiento excéntrico adecuadas para el paciente en la rutina del ejercicio. Estos ejercicios se concentran en aumentar la flexibilidad de la banda iliotibial y de los músculos glúteos. Otros músculos que comúnmente requieren atención para incluir la flexibilidad isquiotibiales, cuádriceps, gastrocnemios, y sóleos.

La movilización de tejidos blandos y técnicas de masaje se pueden utilizar para ayudar a relajar la tensión sobre la banda iliotibial lesionada. Antes de la movilización de los tejidos, el fisioterapeuta puede llevar a cabo un tratamiento de ultrasonido en la banda iliotibial para aumentar el flujo sanguíneo a la zona y preparar los tejidos para el estiramiento.

A medida que el paciente mejore de sus síntomas, la fisioterapia puede progresar hacia la potenciación y el mantenimiento. El fisioterapeuta debe instruir al paciente en un programa de ejercicio que debe seguir en su casa para mejorar la fuerza y la resistencia de la cadera y la rodilla, así como la espalda y abdominales. El fortalecimiento de los abductores de la articulación de la cadera y flexores y extensores de la rodilla es un componente importante de la rehabilitación. Una vez que el paciente es capaz de completar todos los ejercicios de fortalecimiento, sin molestias, puede regresar gradualmente al régimen formación anterior a la lesión.  Además se puede combinar todo esto con el uso del vendaje neurmuscular en diferentes aplicaciones (Akbas E, Atay AO, et al; 2011)

La carrera se reiniciará solamente después que el paciente puede realizar todos los ejercicios de potenciación sin dolor.

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